Paisajes que se escalan

Escalar con historia

A los pies del Castillo de Santa Catalina se encuentran dos de las zonas de escalada más emblemáticas de la ciudad. Sus paredes, orientadas al sur y al norte, ofrecen vías de distinta dificultad con vistas impresionantes sobre Jaén. Escalar aquí es hacerlo bajo la mirada de siglos de historia, en un entorno único donde el patrimonio se funde con la aventura.

Verticalidad y vistas espectaculares

El Tajo de las Alcandoras, situado a las afueras de Jaén, es un referente para los escaladores locales. Este macizo rocoso combina vías deportivas y clásicas, con muros verticales y entornos tranquilos rodeados de naturaleza. Es un lugar perfecto para quienes buscan técnica y belleza en cada ascenso.

Escalada entre pinos y silencio

El Monte Recuchillo ofrece una experiencia de escalada más salvaje y menos concurrida. Sus paredes de roca caliza, rodeadas de pinares, proponen itinerarios de nivel medio y alto en un ambiente de calma absoluta. Ideal para quienes disfrutan del contacto directo con la montaña.

Distancia

14,82 km

Dificultad

Moderada

Tipo de ruta

Circular

Aventura en un valle con historia

En pleno valle de Otiñar, declarado Bien de Interés Cultural, se encuentra una de las zonas de escalada más completas y valoradas de la provincia. Sus paredes, rodeadas de cuevas y formaciones rocosas, ofrecen rutas exigentes y paisajes que parecen sacados de otro tiempo. Escalar en Otiñar es hacerlo en uno de los lugares más mágicos de Jaén.

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